Y allí estábamos las tres Marías otro viernes...

Entrada triunfal, de nuevo con la sombrilla y las neveras (esta vez no había hamaca jajaja), eso si, había un poco más de gente, pero sin estar revueltos.

Todo genial, un día estupendo, comimos, nos tomamos nuestro café granizado con un chorrito de Baylis y al despeloteeeeee...

Sobre las 18,30h más o menos, suena un teléfono:
P - A sí?, donde estás?, aja, vale, bueno pues hasta ahora.
Y - Quién era?
P - Es mi marido, que está en el coche
N - Que viene para aquí?
P - No no, que ya está aquí, acaba de aparcar junto a nuestro coche
Y - Ahhhhhhhhhhhhhh, pero como que está aquí???
N - Oye que si quieres nos ponemos las bragas del bikini
Y - No sé, tu misma, a mi no me importa siempre y cuando nunca más lo vea por la calle y mucho menos que me hable nunca más, jajajajajaja (Ataque de nervios)
N se pone las bragas
Yo me pongo las bragas ... tan deprisa que me las pongo mal, a todo esto sin parar de mirar por donde tenía que aparecer, me tropiezo, pringo todas las toallas de arena, me quito las bragas, las sacudo y me las vuelvo a poner ... y.... respiro hondo uffffffff ¡por los pelos!
Me tumbo junto a N que se estaba meando de la risa, y aparece él, se quita la ropa (toda) y "mecagoenlamar" jajajajajja, que nervios joder!!!!
Asi que, N me dice:
Me pican las orejas
Y yo le contesto:
Será del aire
N - Me mira con cara de poker y automáticamente le digo
No claro será de la arena
N - Se descojona de la risa y me dice:
Será del sol no Yol, jajajajajajaa, que bueno, los nervios hacen que te conviertas en gilipollas total, jajajajajaja.

La verdad es que nos reímos todo lo que quisimos y más, pero no solo nosotras, los que estaban cerca ... se lo pasaron pipa, viendo como en un momento casi desmonto el chiringuito, jajajaja, es que no podemos pasar desapercibidas.