Cuando la negatividad se instala en tu casa, intentas apartarla lo antes posible. Hay veces que consigues que se marche por una larga temporada, pero, otras veces te arrebata todo lo que puede.

Estás alerta, con cien ojos y lo observas todo desde la distancia... Solo que, cuando llegas a casa, te das cuenta de que tu sofá está ocupado por ella, ¡tiene el mando de la tele!, ¡el mando de tu equipo de música!, ¡se arropa contu nórdico! y tan solo te deja una puntita con la que taparte, y, hasta intenta robarte alos tuyos.

Está intentando hacerse amigo de Pedrito, Lolita y Duna, pero ellos son más listos, la rodean, la engañan y la tientan hasta poder llegar a mí.
Es una serpiente, arpía, sigilosa y lista, pero ellos lo saben...

Le abro la puerta y le invito a salir, pero ella no se mueve de su confortable sofá, hasta disfruta del fuego recién encendido, la muy perra...

Entonces es cuando yo me planto ante ella y le digo que soy afortunada, porque tengo amigos a los que nunca podrá apartar, y, el mayor temor con el que la cojono, es tan solo nombrarle a los míos, entonces se retuerce ante mí y desaraparece durante unos segundos, segundos que consigo sentirme libre, libre de un cabrón que no hace más que mandarla con un boleto premiado con hotel a pensión completa.

Pero ella no sabe que le tengo algo preparado, que la vida siempre pone las cosas en su sitio, y que ese día llegará...

Y su veneno ya no será letal, y su presencia ya no me afectará, y ... por mucho que me empuje para sacarme de mi sitio no lo conseguirá.

Estoy preparada para combatir con ella, no sabe que durante todo este tiempo he hecho un escudo protector, y además tiene poderes, poderes que me han ido pasando los míos sin que ella se diera cuenta, la muy estúpida...

Aquí la tengo junto a mí, apartándome del teclado, y soplándome la nuca como siempre, pero no podrá conmigo, ahora ya no...

Todos saben quien es, ya no puede engañar a nadie más, está sola, y ... morirá sola...

No dejéis que nadie la invite, se disfraza, y, te camela, pero tiene un olor especial con el que la podréis reconocer, apesta a podrido, y todo lo que toca lo corrompe.

Tengo junto a mí una luz, y, esa luz es tan fuerte que no logrará apagarla jamás. Noto que sus fuerzas ya no son las mismas, esto llegará a su fin. Solo tengo que aguantar un poquito más.

Y estoy preparando para ese día una fiesta, con bola, con discos rojos, con paella, y con muuuuuuuuchas sonrisas, sonrisas de esas que te hacen sentir pletórica y viva.

Pero hasta entonces, necesito recuperar mi sofá, mi mando, mi cama, mi vida... porque es mía y solo mía. Y ella no está invitada.

Hasta pronto amigos, ha sido un placer compartir con vosotros tantos ratos bonitos. Ahora tengo que abrir esa puerta.